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Elegido del editor

¿Por qué Ser Mortal nos hace mejores personas?

El cirujano y escritor Atul Gawande reflexiona sobre la importancia de vivir el aquí y el ahora. Y lo logra del modo más improbable: a través de datos de la ciencia médica.

Si nos dicen que el autor de un libro es un médico, es normal que se nos venga a la cabeza la idea de una avalancha de información científica, escrita en un lenguaje muy técnico. Peor aún, tememos encontrarnos con un estilo academicista, incluso petulante, de esos que espantan hasta al más pertinaz de los lectores.

Ser mortal (Galaxia Gutenberg), del cirujano y escritor estadounidense Atul Gawande no es ni lo uno ni lo otro. Es decir, tiene un montón de datos que provienen de la mejor ciencia, pero las palabras que elige para explicarlos, están lejos de la jerga incomprensible de una receta, y también de los modos presuntuosos.

Gawande escribe con la lucidez de un médico que es capaz de reconocer cómo su propia disciplina -esa que se ocupa de la salud humana- ha fracasado rotundamente al momento de enfrentar el momento inevitable del declive. En otras palabras, del envejecimiento y de la muerte.

Es cierto que la medicina ha logrado prolongar la vida más allá de lo imaginable gracias a la revolución antibiótica, al tratamiento de las heridas y, en el último tiempo, a los avances de la biología genética y molecular. Pero el profesor de Harvard y autor del bestseller El efecto checklist, nos muestra de una forma que es a la vez gentil y apasionante, que la ciencia y la técnica médica no han estado a la altura cuando se trata de facilitar las condiciones para dar un sentido al final de nuestras existencias. Tanto así, que hoy muchos médicos no son capaces de reconocer cuando a un paciente le llegó el momento de partir, debido a que éste se encuentra inconsciente, conectado a soportes vitales, y privado así de su derecho a ser el autor de su historia.

Quienes sufren una enfermedad grave tienen otras prioridades, al margen de prolongar su vida. Entre sus principales preocupaciones figuran evitar el sufrimiento, estrechar los lazos con sus familiares y amigos, estar mentalmente conscientes, no ser una carga para los demás y llegar a tener la sensación de que su vida está completa.»

Atul Gawande

El cirujano del Brigham and Women’s Hospital de Boston, decribe de manera sencilla e inolvidable esos detalles aparentemente insignificantes que nos hacen mortales: la salud de los pies, el corte de las uñas, por ejemplo, son decisivos si se trata de evaluar y proteger la salud de un anciano. Gawande también arremete en contra del rumbo que en Estados Unidos (y en gran parte del mundo occidental), han tomado las residencias para adultos mayores; lugares donde no se permite a sus moradores tomar esas decisiones o iniciativas -como cuidar de otra vida, ya sea una mascota o una planta, o dar consejo a otros- que hacen que valga la pena seguir viviendo.

Particularmente sensible y hermosamente narrada, es la historia del ocaso y muerte del propio padre de Gawande -también médico- debido a un tumor. A pesar de su resistencia inicial y a lo dramático del caso, Ser mortal es muy luminoso a la hora de contarla. Es así como en las sagradas aguas del río Ganges, donde sus cenizas son entregadas, algún lector podrá entender -independiente de su religión o de su filosofía- por qué el dato de sabernos mortales, nos ayuda a ser mejores personas.

Anota el autor:

«Creemos que la medicina consiste en garantizar la salud y la supervivencia. Pero en realidad, es mucho más que eso. Porque quienes sufren una enfermedad grave tienen otras prioridades, al margen de prolongar su vida. Entre sus principales preocupaciones figuran evitar el sufrimiento, estrechar los lazos con sus familiares y amigos, estar mentalmente conscientes, no ser una carga para los demás y llegar a tener la sensación de que su vida está completa. La gente quiere compartir sus recuerdos, transmitir su sabiduría y sus objetos personales, arreglar las relaciones, establecer sus legados y asegurarse de que las personas que deja atrás van a estar bien. Nuestro sistema de atención sanitaria tecnológica ha fracasado totalmente a la hora de satisfacer esas necesidades».


Ser mortal debería ser literatura obligada en nuestras facultades de Medicina. Y para cualquiera que esté de paso por el planeta.

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Comentarios
  • ¡Que buen tema! Voy a buscar el libro. ¿Dónde lo venden? Me gustó mucho esta sección de la web, ¡Felicitaciones! Avísenme por Whatsapp cuando agreguen notas.

    • Gracias Piga, te respondimos por What´sApp.