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Imagen referencial. Crédito The Lancet
Día Mundial Contra el Melanoma

Pandemia de cáncer de piel en plena crisis Covid

El número de chilenos diagnosticados con melanoma registró un importante alza de casi 200 nuevos casos, a pesar de que debido a la emergencia sanitaria la gente consulta menos. Por eso, aquí presentamos dos estrategias para detectar esos lunares que pueden transformarse en un tumor: el signo del Patito Feo y el signo de la Caperucita Roja.

En el famoso cuento infantil, un patito recién salido del cascarón es rechazado por sus hermanos y motivo de burla para los otros animales de la granja. La razón no es tanto su fealdad, sino que el pichón resulta diferente al resto de los integrantes de la camada. Gris, grande y desgarbado, el protagonista del relato está destinado a convertirse en un magnífico cisne.

    Pues bien, esta historia de Hans Christian Andersen fue la elegida por dos científicos alemanes para titular un estudio que dio origen a una eficaz forma de detección precoz de esos lunares, nevos o lesiones que pueden mutar en un cáncer de piel.

debemos estar atentos a ese lunar que es distinto a los otros que ya tenemos. Además, hay que tener a la vista que un 80% de los melanomas surge en un lugar donde previamente no existía ningún tipo de lesión”

Doctor Alvaro Pantoja (Falp)

   La investigación The Ugly Duckling Sign (El Signo del Patito Feo) fue presentado por los doctores J.J. Grob y J.J. Bonerandi hace ya algunos años, pero cada vez cobra más peso entre los dermato-oncólogos a la hora de educar a la población y a quienes practican la medicina general. ¿La razón? Para esta técnica precoz no es necesario un instrumento especial (dermatoscopio), y suele ser el propio paciente -o su pareja-, quien mejor reconoce alguna marca en su cuerpo que no resulta familiar.

   “Debemos estar atentos a ese lunar que es distinto a los otros que ya tenemos. Además, hay que tener a la vista que un 80% de los melanomas surge en un lugar donde previamente no existía ningún tipo de lesión”, explica el dermato-oncólogo Alvaro Pantoja, de la Fundación Arturo López Pérez (Falp).

   Se trata de un consejo que CancerLATAM refuerza esta semana en que se conmemora el Día Contra el Melanoma (23 de mayo), que es el tipo de tumor a la piel más agresivo: a pesar de que sólo representa entre 2 y 4% de ellos, es responsable del 90% de los fallecimientos, según un documento redactado por el dermato-oncólogo Nelson Lobos, del Instituto Nacional del Cáncer (InCáncer)

   La incidencia va en aumento en el mundo entero (los diagnósticos se duplican cada 10 años), y a pesar de que la pandemia por Covid provocó un subregistro de diagnósticos en la mayoría de las enfermedades oncológicas, en Chile vemos que la incidencia aumentó de 666 nuevos casos (2018) a 857 el 2020, según las cifras entregadas por Globocan . ¿Y la mortalidad? También va en aumento: en nuestro país pasó de 235 a 302, según este mismo organismo que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Regla del ABCDE para la detección del cáncer de piel:

   Hay que advertir que los números entregados por este organismo dependiente de la OMS no recogen con rigor la realidad chilena, debido a que tenemos un Registro Nacional del Cáncer aún en desarrollo.

  ¿La evidencia clínica confirma o no estas cifras?

   “Absolutamente -responde el doctor Pantoja-. El melanoma es hoy en el mundo otra pandemia. El aumento del cáncer de piel, en general, y del melanoma en particular, nos obliga a plantearnos cuál es la mejor forma de prevención y detección precoz”.

   La literatura médica ha tratado de encontrar estrategias más simples, para que tanto la persona con la lesión sospechosa, como el médico general, puedan pesquisar un potencial melanoma.

   “Hay un paper de investigadores alemanes en el cual, a los pacientes con un alto riesgo de desarrollar melanoma, les sacaban un trozo de piel donde tenían cientos de lunares. Ahí ponían un injerto de una zona del cuerpo sin nevos ni lesiones. Pues bien, los melanomas justamente crecieron en esos lugares donde antes no existía ni un solo lunar”, agrega el experto,

   Este estudio muestra lo injustificado que puede resultar una extirpación masiva, ya que la persona queda con múltiples cicatrices, pero sin un beneficio concluyente.

   El doctor Lobos explica que hasta ahora la táctica más validada y utilizada es la regla del ABCDE (ver ilustración), “pero hay otras como el Signo del Patito Feo que utiliza el concepto de que un melanoma se ve distinto a las demás lesiones pigmentadas del paciente.”

   “En una persona con múltiples nevos hay un patrón que es más o menos común en relación con tamaño, color y forma en una determinada área del cuerpo. Si se aleja de ese patrón, entonces sospechamos. Además, las líneas de investigación nos muestran que el 70% de los melanomas aparecen como lesiones nuevas y apenas el 30% restante se desarrollaría sobre un lunar. Esto último suele ocurrir en personas jóvenes y, por lo general, tienen mejor pronóstico”, agrega el especialista del Instituto Nacional del Cáncer.

el Signo de la Caperucita Roja significa que debemos estar atentos a las lesiones con un halo rojo. Cuando hay nevos (lunares) con un potencial maligno, nuestro sistema inmune tiende a atacarlos provocando así una respuesta inflamatoria.

doctor Nelson Lobos (Instituto Nacional del Cáncer)

   Otra estrategia de pesquisa con nombre de cuento de hadas es el Signo de La Caperucita Roja, y que llama a las personas a estar atentas a los lunares o lesiones con un halo rojo.

   “Esta técnica de detección también cuenta con publicaciones médicas y se basa en la evidencia de que cuando hay nevos (lunares) con un potencial maligno, nuestro sistema inmune tiende a atacarlos provocando así una respuesta inflamatoria. Por eso el llamado es a estar atento cuando aparece en la periferia un enrojecimiento o aureola sin una causa o gatillante claro (traumatismo, quemadura). Otras señales son un crecimiento rápido o falta de cicatrización adecuada que va más allá de un mes”, anota Lobos.

   Los melanomas además pueden desarrollarse en lugares foto protegidos como las mucosas, la enfermedad plantar (planta de los pies) o debajo de las uñas. Esto es común es pieles más oscuras de fototipos 3 y 4 -las que más abundan en nuestro país-, aunque también pueden verse afectadas zonas del cuerpo expuestas a la radiación solar.

   A diferencia de lo que ocurre con los otros tipos de cánceres a la piel, el mecanismo por el que el ADN de los melanocitos (células que generan el pigmento) muta en un tumor canceroso (melanoma) es aún desconocido por los científicos. Aun así, el sol es un factor de riesgo y el doctor Pantoja llama a prevenir y a estar atentos a lo que los especialistas reconocen como el síndrome recreacional (alta exposición solar en cortos periodos de tiempo: ver tema), ya que las quemaduras, y especialmente las que generan ampollas en edades tempranas, hacen a quienes las padecieron más proclives a desarrollar tumores en la dermis.

   “Es necesario que fortalezcamos las campañas de uso adecuado de la protección solar, con énfasis en su correcto uso en cantidad y frecuencia (cada dos o tres horas); haciendo hincapié en que tenga protección UV, en no tomar sol entre las 11 y las 5 PM (ni siquiera con protección), lo que puede ser difícil, y acudir al dermatólogo en caso de presentar una lesión sospechosa o más de 50 lunares”, finaliza el especialista de la Falp.

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Comentarios
  • Mi hijo tiene ese tipo de cancer ayúdenme 🙏🙏🙏

    • Hola Raquel, te responderemos por interno, gracias!