Tecnología robótica permite hacer un diagnóstico más temprano del cáncer de pulmón

Asimismo, puede extirpar el tumor con menos complicaciones y mayor supervivencia.
El cáncer pulmonar es muy importante porque si bien no es el más frecuente -en el hombre es el de próstata y en la mujer es el de mama- lamentablemente es el cáncer que más mata, o sea, es la primera causa de muerte por cáncer. En Chile se registran alrededor de 4.000 fallecimientos al año por este tumor.
“Por esto es vital el diagnóstico temprano, o sea, en las etapas iniciales del cáncer pulmonar. Cuanto antes lo podamos diagnosticar, más chances hay de que el pronóstico del paciente sea favorable y que el tratamiento sea efectivo”, explica el doctor Sebastián Fernández-Bussy, neumólogo intervencionista y decano de Investigación “James C. and Sarah K. Kennedy” de Clínica Mayo en Jacksonville, Estados Unidos.
La mayoría de los cánceres pulmonares empiezan con un pequeño nódulo en el pulmón que, muchas veces, si los pacientes se hacen un escáner de tórax se puede identificar de inmediato.

“Muchos pacientes tienen nódulos pulmonares y no necesariamente por eso tienen un cáncer pulmonar. Esos nódulos pueden ser cicatrices de infecciones previas o algún proceso inflamatorio. Pero si un paciente es fumador o exfumador, y uno ve un nódulo pulmonar de cierto tamaño, uno pide una biopsia para saber si es cáncer o no. Y acá es donde la broncoscopía robótica juega un rol fundamental”, dice el doctor Fernández-Bussy.
Se trata de una tecnología que apareció hace muy poco tiempo en EE.UU. (aprobada por la FDA en 2019) y se está expandiendo por Europa y Asia.
En ella, el médico se ubica detrás de una consola y maneja un brazo robótico que introduce por la boca del paciente un tubo delgado hacia los pulmones. Mientras el médico observa el desplazamiento por una tomografía de tórax, gracias a un sistema similar a un GPS se va guiando por los bronquios mayores hacia los más pequeños. El sistema le dice por dónde ir, si tiene que doblar a la derecha, si debe ir hacia arriba o hacia abajo, y así hasta llegar al nódulo sospechoso. Allí, de forma muy precisa hace las biopsias necesarias. “Y podemos hacer biopsias no solamente de un nódulo, sino de varios a la vez. Por eso, esta tecnología supone un punto de inflexión para diagnosticar el cáncer de pulmón en fases más tempranas”, detalla este investigador.
Desde la adopción de la broncoscopía robótica, la proporción de cánceres de pulmón diagnosticados en etapas tempranas en Clínica Mayo aumentó del 46% en 2019 a casi el 69% en 2024. En consecuencia, los diagnósticos en estados avanzados se redujeron del 54% al 31%.
Además, si se agrega la ecografía durante el mismo procedimiento, se pueden examinar los ganglios que se encuentran entre ambos pulmones, espacio conocido como mediastino. Si hay sospecha de un compromiso de los ganglios, se pueden tomar biopsias para ver si están afectados o no.
Entonces, tras confirmar el diagnóstico con la biopsia del o de los nódulos, y luego de determinar en qué etapa está con la biopsia ganglionar, finalmente se puede extirpar el nódulo cauterizándolo, por ejemplo, y así queda tratado. Todo en una sola intervención.
“Esto se hace con anestesia general y el procedimiento dura alrededor de una hora. No necesita hospitalización y se puede ir de alta el mismo día”, dice el doctor Fernández-Bussy.
De todas maneras, hoy el extirpar un nódulo con broncoscopía robótica se considera un tratamiento complementario a la quimio, radio e inmunoterapia. Un esquema que se está estudiando y que podría simplificarse aún más en el futuro.